¿Por qué celebramos las Fiestas de Quito? ¿De dónde vienen sus tradiciones? ¿Qué platos y dulces no pueden faltar en una celebración quiteña?
Cada diciembre, Quito se llena de música, pregones, desfiles, serenatas, juegos tradicionales y reuniones entre amigos. Sus calles se visten de fiesta y las familias se reúnen alrededor de una mesa donde los sabores tradicionales forman parte de la celebración.
En Heladería y Restaurante San Agustín, en el corazón del Centro Histórico, queremos invitarte a descubrir la historia de estas fiestas a través de la gastronomía quiteña: desde el tradicional seco de chivo, el hornado y la fritada hasta los dulces que han endulzado la memoria de generaciones.
Porque celebrar a Quito no es solamente bailar y cantar. También es conocer nuestra historia, reconocer nuestras raíces y mantener vivas las costumbres que nos identifican.
¿Cuándo nació Quito y por qué celebramos sus fiestas en diciembre?
La historia de Quito no comenzó en 1534. Mucho antes de la llegada de los españoles, este territorio ya estaba habitado por pueblos indígenas que desarrollaron formas de organización, agricultura, comercio, creencias y expresiones culturales propias. Posteriormente, la región estuvo vinculada al mundo inca y a las transformaciones que ocurrieron con la conquista española.
El 6 de diciembre de 1534 es la fecha que tradicionalmente conmemoramos como la fundación española de San Francisco de Quito, cuando Sebastián de Benalcázar estableció el asentamiento español en el lugar donde se desarrollaría la ciudad actual.
Meses antes, el 28 de agosto de ese mismo año, Diego de Almagro había establecido Santiago de Quito cerca de la actual población de Colta, en la provincia de Chimborazo. Por eso, cuando estudiamos la historia de la fundación, encontramos distintas etapas y acontecimientos que ayudan a comprender cómo se estableció la ciudad. Fuente: Primicias, historia de la fundación de Quito.
Es importante comprender que la fundación española no significa que Quito no existiera antes. La ciudad tiene raíces indígenas anteriores a la conquista, y su identidad actual es el resultado de siglos de encuentros, conflictos, intercambios y transformaciones culturales.
¿Desde cuándo celebramos las Fiestas de Quito como las conocemos hoy?
Aunque la fundación ocurrió en el siglo XVI, las Fiestas de Quito como celebración cívica organizada son mucho más recientes.
En 1934, durante la conmemoración de los 400 años de la fundación española, surgió una discusión sobre la fecha que debía recordarse oficialmente. Con el paso del tiempo, las celebraciones de diciembre fueron tomando fuerza y, a finales de los años cincuenta y durante los sesenta, adquirieron un carácter más popular, musical y barrial.
Las serenatas, los festivales, los eventos deportivos, las reuniones entre vecinos y las actividades culturales ayudaron a construir la fiesta que hoy conocemos. La música y la participación de los barrios fueron fundamentales para convertir diciembre en una época de encuentro ciudadano. Fuente: Quito Informa, historia de los festejos de diciembre.
Así, las Fiestas de Quito no son solamente una conmemoración histórica: son también una oportunidad para celebrar la identidad de quienes viven en la capital.
¿Por qué son importantes las Fiestas de Quito?
Las Fiestas de Quito nos permiten reconocer la diversidad cultural que forma parte de nuestra ciudad. Durante esta época recordamos nuestras tradiciones, disfrutamos de la música nacional, compartimos con familiares y amigos y descubrimos expresiones culturales que han pasado de generación en generación.
Entre las actividades tradicionales de diciembre se encuentran:
Las serenatas quiteñas y los conciertos de música nacional.
Los pregones y desfiles populares.
Los juegos de cuarenta y otras actividades recreativas.
Las presentaciones de danza y los espectáculos culturales.
Las reuniones familiares y barriales.
Las ferias gastronómicas y las visitas a los establecimientos tradicionales.
Estas actividades ayudan a transmitir la historia y las costumbres a las nuevas generaciones. Cuando un niño aprende una canción quiteña, escucha una leyenda o prueba un dulce tradicional, también está descubriendo una parte del patrimonio cultural de su ciudad.
Celebrar a Quito significa disfrutar de sus tradiciones, pero también aprender de ellas y ayudar a conservarlas.
¿Qué platos tradicionales podemos disfrutar durante las Fiestas de Quito?
Una celebración quiteña no está completa sin una buena mesa. La gastronomía de la ciudad reúne ingredientes andinos, técnicas heredadas de distintas épocas y preparaciones que han sido adaptadas por las familias y los establecimientos a lo largo del tiempo.
Aunque muchos platos no nacieron exclusivamente para las Fiestas de Quito, hoy forman parte de la experiencia gastronómica que acompaña las reuniones y celebraciones de diciembre.
Seco de chivo: un plato de tradición ecuatoriana
El seco de chivo es uno de los platos emblemáticos de la gastronomía ecuatoriana, especialmente asociado con la región Costa. En la Sierra también se ha adaptado a los ingredientes y las preferencias locales, y algunas versiones utilizan carne de borrego.
Su preparación suele incluir un guiso aromático con cebolla, ajo, especias y líquidos que aportan sabor y ayudan a cocinar la carne lentamente. Según la receta, se incorporan chicha de jora, naranjilla u otros ingredientes.
En San Agustín ofrecemos nuestra versión de este plato tradicional, como una alternativa para quienes desean celebrar con una comida sustanciosa y llena de sabor ecuatoriano.
Hornado: el sabor de las grandes reuniones
El hornado es uno de los platos más reconocidos de la Sierra ecuatoriana. Se prepara con carne de cerdo asada lentamente hasta conseguir una piel dorada y crujiente y una carne jugosa.
Suele acompañarse de mote, papas, agrio y otros complementos que varían según la región y la receta.
Su presencia en fiestas, ferias y reuniones familiares lo convierte en una excelente opción para quienes quieren disfrutar de los sabores tradicionales durante diciembre.
Fritada: una tradición para compartir
La fritada es otra preparación muy querida en la Sierra. Se elabora con carne de cerdo cocinada y dorada, y suele servirse con mote, papa, maduro, tostado o encurtidos, dependiendo de la costumbre local.
Es un plato asociado con mercados, reuniones y paseos familiares. Su variedad de acompañamientos permite que cada región y cada establecimiento le dé un toque propio.
Una mesa quiteña para celebrar
En Heladería y Restaurante San Agustín puedes encontrar opciones como el seco de chivo, el hornado y la fritada para disfrutar de una comida tradicional durante tu visita al Centro Histórico.
Te invitamos a consultar la disponibilidad de los platos para las fechas de tu visita y a compartir con nosotros los sabores que forman parte de la gastronomía ecuatoriana.
Los dulces tradicionales: pequeñas historias que endulzan a Quito
Si los platos fuertes alimentan las reuniones, los dulces aportan ese toque de alegría que hace especial una celebración.
La dulcería quiteña se ha desarrollado a lo largo de siglos. Sus preparaciones reúnen azúcar, frutas, maní, coco, harinas y otras materias primas, junto con técnicas de confitería y repostería que se transmitieron entre conventos, talleres artesanales, tiendas y hogares.
Algunos dulces tienen vínculos con tradiciones coloniales; otros se desarrollaron o popularizaron en épocas posteriores. No todos tienen un origen documentado con precisión, pero juntos forman parte de la memoria gastronómica de la ciudad.
La prensa ecuatoriana ha destacado la importancia de productos como las colaciones y la caca de perro, que siguen siendo reconocidos como símbolos de la dulcería tradicional quiteña. Fuente: Primicias, dulces tradicionales de Quito.
En San Agustín queremos que estos sabores sigan presentes en las celebraciones, por eso te invitamos a conocer nuestra selección de dulces tradicionales.
Las colaciones quiteñas
Las colaciones son pequeños confites elaborados tradicionalmente con azúcar y maní. Su preparación artesanal requiere paciencia y técnica para cubrir poco a poco el ingrediente central con capas de azúcar.
Son un dulce representativo de la confitería quiteña y una excelente opción para compartir, colocar en una mesa de dulces o llevar como recuerdo de una visita al Centro Histórico.
Caramelos mistelas y Saca Demonios
Las mistelas forman parte de la tradición de los caramelos y confites asociados con sabores intensos y aromáticos. En la dulcería popular ecuatoriana, estos productos evocan las antiguas tiendas y pulperías donde se vendían pequeñas golosinas para disfrutar o compartir.
En San Agustín también contamos con los caramelos Saca Demonios, cuyo nombre invita a recordar el lenguaje pícaro y humorístico que caracteriza a muchas expresiones de la cultura popular quiteña.
Son dulces ideales para quienes buscan productos diferentes, con nombres llamativos y una conexión con las costumbres de otros tiempos.
Caca de perro
¡No se asusten por el nombre, queridos lectores!
La caca de perro es el nombre popular de una preparación de maíz tostado recubierto de panela, conocida por su apariencia irregular y su sabor dulce y crocante.
Es uno de esos ejemplos en los que el humor quiteño se mezcla con la gastronomía. Su nombre llama la atención, pero detrás de él existe una golosina tradicional que continúa despertando curiosidad entre niños y adultos.
Caca de cuy
La caca de cuy es otra golosina de nombre divertido que forma parte de nuestra selección de dulces tradicionales. En la versión que ofrecemos en San Agustín, se relaciona con el arroz recubierto de dulce, una preparación crocante que combina textura y sabor.
Es una excelente oportunidad para explicar a los más pequeños cómo la tradición popular utiliza nombres curiosos para identificar ciertos alimentos.
Caca de burro
La caca de burro es el nombre popular que identifica a los higos encofitados de nuestra selección. Los higos se transforman mediante una preparación dulce que los convierte en una golosina tradicional.
Su nombre, como el de otras cacas quiteñas, refleja el carácter humorístico con el que la cultura popular ha bautizado algunos alimentos.
Pedo de monja
El pedo de monja es otro de esos nombres que despiertan risas y curiosidad. Se utiliza para identificar una golosina tradicional dentro de la confitería popular.
Su denominación forma parte de una tradición de nombres pintorescos que convierten la compra de dulces en una experiencia divertida. Al presentarlo, es importante confirmar la variedad y preparación específica disponible en el catálogo.
Cocadas
Las cocadas se elaboran principalmente con coco y azúcar, aunque existen distintas recetas y versiones según la región y la tradición familiar.
Su sabor y textura las convierten en una opción muy apreciada dentro de la dulcería ecuatoriana. Además, aportan variedad a una mesa de dulces gracias a sus formas, colores y presentaciones.
Turrones
Los turrones pertenecen a una larga tradición de confitería elaborada con azúcar y, según la receta, frutos secos u otros ingredientes.
Son una excelente opción para compartir en pequeñas porciones y combinar con otros dulces tradicionales. Su presencia en celebraciones también nos permite hablar de cómo las técnicas de confitería viajaron entre culturas y fueron adaptándose a distintos lugares.
5. Más dulces tradicionales para celebrar a Quito
En San Agustín contamos con otras variedades que puedes disfrutar durante las Fiestas de Quito o incluir en una mesa dulce para compartir con familiares, compañeros de trabajo y amigos.
Pristiños: una preparación tradicional de masa frita que suele servirse con miel o almíbar. Son especialmente conocidos durante las celebraciones navideñas, pero también pueden disfrutarse en otras ocasiones.
Quesadillas quiteñas: pequeños pasteles tradicionales cuya elaboración y presentación forman parte de la memoria repostera de Quito.
Moncaibas: galletas tradicionales que aportan una textura crujiente y son ideales para acompañar una bebida caliente.
Mojicones: una preparación de panadería dulce que forma parte de las variedades tradicionales disponibles en nuestra selección.
Chimborazos: pequeños dulces o productos de panadería que puedes compartir en reuniones y celebraciones. Consulta nuestra presentación y disponibilidad.
Además, puedes encontrar otras golosinas y productos tradicionales para armar una mesa variada y descubrir diferentes sabores de nuestra gastronomía.
La selección de dulces disponibles puede variar, por lo que te recomendamos consultar nuestro catálogo y confirmar las existencias antes de realizar tu pedido.
¿Qué dulces recomendamos para celebrar las Fiestas de Quito?
Si quieres preparar una mesa dulce para tu familia, oficina, escuela o reunión de amigos, te sugerimos combinar productos con distintas texturas y sabores.
Una selección quiteña podría incluir:
Colaciones, para representar la confitería tradicional.
Caca de perro, caca de cuy y caca de burro, para mostrar el ingenio de los nombres populares.
Caramelos mistelas y Saca Demonios, para descubrir golosinas con nombres y sabores llamativos.
Cocadas y turrones, para incorporar otras técnicas de confitería.
Quesadillas, moncaibas y mojicones, para complementar la mesa con productos de repostería y panadería.
Pristiños, para recordar los sabores que acompañan las celebraciones de fin de año.
Puedes presentar los dulces en bandejas, frascos transparentes o pequeñas porciones individuales. Añade etiquetas con los nombres y una breve explicación cultural para convertir la mesa en una actividad educativa.
Esta propuesta funciona muy bien para reuniones familiares, celebraciones empresariales, programas escolares y actividades culturales durante diciembre.
El canelazo: una bebida que anuncia la fiesta
Cuando llegan las noches de diciembre, la música y las reuniones al aire libre, aparece una bebida que muchos relacionan con las celebraciones quiteñas: el canelazo.
Esta bebida caliente suele prepararse con agua, canela, azúcar o panela y, según la receta, naranjilla y aguardiente. Existen variaciones familiares y comerciales, por lo que no hay una única fórmula universal.
Su aroma especiado y su temperatura la convierten en una bebida asociada con las noches frías de la Sierra y con las reuniones festivas. El canelazo se ha ganado un lugar importante en la memoria popular de las Fiestas de Quito. Fuente: Quito Informa, tradiciones y gastronomía de diciembre.
¿Y si disfrutas el sabor del canelazo de una manera diferente?
En Heladería y Restaurante San Agustín tenemos una propuesta especial para quienes desean descubrir este sabor de otra forma: nuestro helado de canelazo.
Es una manera diferente de acercarse a uno de los sabores asociados con las celebraciones quiteñas, convirtiendo una bebida tradicional en una experiencia helada.
Si visitas el Centro Histórico durante las Fiestas de Quito, te invitamos a consultar la disponibilidad y probar esta especialidad.
Celebra las Fiestas de Quito con los sabores de San Agustín
Las Fiestas de Quito son una invitación a disfrutar de nuestra ciudad, conocer su historia y compartir sus tradiciones.
En Heladería y Restaurante San Agustín queremos ser parte de esa celebración a través de la gastronomía. Te invitamos a disfrutar de platos como el seco de chivo, el hornado y la fritada, y a descubrir nuestra variedad de dulces tradicionales: colaciones, caramelos mistelas, Saca Demonios, caca de perro, caca de cuy, caca de burro, pedo de monja, cocadas, turrones, pristiños, quesadillas, moncaibas, mojicones y chimborazos.
Y si quieres probar algo diferente, pregunta por nuestro helado de canelazo, una propuesta que lleva el sabor de una bebida emblemática de las celebraciones quiteñas a una presentación helada.
Visítanos en el Centro Histórico de Quito y celebra con nosotros una ciudad que tiene siglos de historia, una gastronomía diversa y muchas tradiciones que merecen seguir vivas.
Porque Quito se celebra con música, con historia, con alegría y, por supuesto, ¡con buenos sabores!
¡Viva Quito!
Heladería y Restaurante San Agustín